LA IMPORTANCIA DEL BRIEFING EN UNA SESIÓN DE FOTOS

¿Cómo de importante es el momento del BRIEFING cuando de las fotos para tu marca se trata?

¡MUCHO! ¡MUCHÍSIMO! ¡MUY IMPORTANTE! ¡Te lo pondría en neones si pudiese!

Por si te estás preguntando qué es eso del briefing, te diré que es un trabajo previo a la sesión de fotos que hago con cada cliente donde recopilo toda la información necesaria sobre la marca, sus peculiaridades, sus deseos, sus ruegos… es decir un análisis profundo para conocer el terreno.

A partir de ahí es desde donde trabajo. ¿Te imaginas que me contratase la floristería Colvin y yo les entregase unas fotos con sus jarrones teñidos de fosforito puestos en un cementerio?… No me tirarían las fotos a la cabeza porque nos separan muchos kilómetros de distancia, pero se acordarían de toda mi familia uno por uno…

Gracias al briefing puedo detectar que ese estilo tan flúor-lúgubre no va nada de nada con la marca.

Así que si ya has visto que tienes que profesionalizar tus fotos, aquí te doy unos trucos para no lamentarte cuando sea demasiado tarde:

1.- TU PRIMO, CUÑADO O SOBRINO CON SU CÁMARA NUEVA, NO SON UNA OPCIÓN. Sé que es muy tentador, y que cuando estás empezando con tu proyecto tienes mil cosas en la cabeza, pero si te has lanzado a los brazos del emprendimiento es para hacerlo bien.

Es mejor dar pasos pequeños pero darlos sobre seguro, y ya te digo yo que pedir a un familiar o amigo que te haga el favor de sacar unas fotos de tus productos o de ti misma para la web va a ser un desgaste y frustración increíble cuando veas que NO cumplen la función que esperabas: ni venden, ni atraen ni te representan.

¡Aparta esta idea ya!

2.- PREGUNTA SIEMPRE A TU FOTÓGRAFA/O CUÁLES SON LOS PASOS QUE SEGUIRÉIS PARA LA SESIÓN. Y si no sientes ese feeling, no te sientes comprendida o su respuesta es “pues tú me dejas tus productos y yo hago fotos”…. ¡pasa palabra! ¡huye!… que ya sabemos que “más vale una vez colorao que ciento amarillo”.

Sobre todo hoy quiero que te quedes con esto, así que no voy a bombardearte con más cosas!

Y si te ha pasado alguna vez una cosa parecida, ¡quiero que me la cuentes! Porque no es que mal de muchos sea consuelo de tontos, pero oye si puedo echarte una mano para que no te vuelva a pasar, ¡aquí estoy! deseando ayudarte.

¡Cuenta, cuenta!

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